Inicio › Notas › Notas de sesión
NotaCómo escribir las notas de sesión: qué va y qué no
Publicado el 11 de octubre de 2026 · Lic. María Belén Flood, M.P. 14845
Escribir la nota de sesión es la tarea que más se posterga y la que más cuesta cuando hace falta: una supervisión, un pedido de copia, un oficio. La buena noticia es que una nota útil y prolija se escribe en tres o cuatro minutos, si sabés qué estás buscando poner.
Para qué sirve la nota, en serio
Tiene tres funciones y conviene no mezclarlas. La primera es clínica: te permite retomar el hilo la semana siguiente y ver el proceso a tres meses, algo que la memoria no hace. La segunda es legal: la historia clínica es un documento obligatorio y es tu respaldo si algún día tenés que mostrar cómo evaluaste y qué decidiste. La tercera es de continuidad: si mañana no podés atender, otro profesional tiene que poder entender dónde está el tratamiento.
Ninguna de las tres necesita que escribas el relato completo de la sesión.
Qué pide la ley
La Ley 26.529 define la historia clínica como el documento obligatorio, cronológico, foliado y completo donde consta toda actuación realizada al paciente. Tres puntos que se aplican directo a la nota de sesión:
- Asiento cronológico: cada intervención con su fecha. Una nota sin fecha es un papel.
- Inalterabilidad: en formato electrónico, el sistema tiene que garantizar integridad, autenticidad, inalterabilidad, perdurabilidad y recuperabilidad (artículo 13). Traducido: si corregís algo, tiene que quedar rastro de la corrección, no una sobreescritura silenciosa.
- Conservación: mínimo diez años desde la última actuación registrada.
Además, los datos de salud son datos sensibles según la Ley 25.326, que exige medidas de seguridad y confidencialidad para quien los trata. Un cuaderno en el bolso y un documento de texto sin contraseña no cumplen eso.
Una estructura de cuatro líneas
Usá siempre el mismo orden, así escribir deja de ser una decisión cada vez:
- Qué trajo: el tema de la sesión en una o dos frases, con alguna cita textual breve si es significativa.
- Qué observé: estado al momento de la sesión, en términos descriptivos. Incluye el riesgo cuando corresponde evaluarlo.
- Qué hicimos: la intervención concreta. Psicoeducación sobre tal cosa, trabajo con tal recurso, administración de una escala, revisión de la tarea anterior.
- Cómo sigue: plan, acuerdos, tarea, próximo turno, pendientes para la próxima.
Es la lógica de los formatos tipo SOAP o DAP que se usan en salud, traducida a algo que se pueda sostener con quince pacientes por semana. Si administrás escalas, el puntaje va en el punto dos y la comparación con la toma anterior en el punto cuatro; cómo registrarlas está en la nota sobre PHQ-9 y GAD-7.
Describir en lugar de interpretar
La diferencia más importante entre una nota que te sirve y una que te complica. La historia clínica puede ser leída por el paciente, por otro profesional o por un juzgado. Lo que es observable se sostiene solo; lo que es inferencia tiene que estar marcado como tal.
| En lugar de | Conviene |
|---|---|
| «Viene manipuladora como siempre.» | «Insiste en cambiar el horario y refiere malestar cuando sostengo el encuadre.» |
| «Madre tóxica, claramente narcisista.» | «Refiere que su madre descalifica sus decisiones laborales. Impresiona vínculo con alta exigencia.» |
| «Mejoró mucho.» | «Refiere dormir seis horas corridas (antes tres o cuatro) y haber retomado el gimnasio dos veces por semana.» |
| «Está igual.» | «GAD-7: 14 (toma anterior: 15). Mantiene evitación de reuniones de trabajo.» |
«Refiere», «impresiona», «se observa» no son muletillas de burocracia: marcan de quién es cada afirmación. Y los diagnósticos van como impresión diagnóstica, con la fecha en que los formulaste, no como etiqueta inamovible del primer día.
Terceros mencionados en sesión
Tus notas son la historia clínica de tu paciente, no de su familia. La pareja, la madre, el jefe y la hermana aparecen todo el tiempo, y conviene que aparezcan por su vínculo y no con nombre, apellido y detalles identificatorios de su propia vida. «La pareja» alcanza. La información clínica de un tercero que vos no atendés no tiene por qué quedar registrada en un documento al que ese tercero nunca va a tener acceso para corregir.
Qué dejar afuera
- Juicios de valor sobre el paciente o su familia.
- Tus propias asociaciones y reacciones personales. Eso va a supervisión o a tu propio espacio, no a la historia clínica. Si necesitás anotarlo para pensar, que no esté en el documento que puede pedirse por oficio.
- Datos identificatorios de terceros.
- Detalles íntimos que no aportan a la comprensión del cuadro ni al tratamiento. El criterio es simple: si no cambia una decisión clínica, probablemente no haga falta escribirlo.
- Abreviaturas inventadas por vos que nadie más entienda, incluido tu yo de dos años.
Si el paciente pide copia
Tiene derecho. La Ley 26.529 establece que el titular de la historia clínica es el paciente, que puede pedir copia y que debe entregársele dentro de las cuarenta y ocho horas de solicitada. Conviene no vivirlo como una amenaza: si venís escribiendo en términos descriptivos, no hay nada que esconder.
En la práctica: dejá constancia del pedido y de la entrega, entregá la historia clínica —no tus notas personales de supervisión, si las llevás aparte— y, cuando el contenido pueda resultar impactante, ofrecé una sesión para leerlo juntos.
Si llega un oficio judicial
Pasa, sobre todo en casos de familia. Cuatro cosas que ayudan:
- No se entrega nada por teléfono ni por mail a un particular que dice ser abogado. El pedido llega por escrito y con identificación del juzgado y la carátula.
- Avisale al paciente, salvo que el oficio indique lo contrario.
- Se contesta lo que se pregunta. Si piden un informe, se hace un informe acotado al punto, no se adjunta la historia completa por si acaso.
- Antes de responder, consultá al área de asesoría o al servicio de orientación de tu colegio profesional. En Córdoba, el Colegio de Psicólogos y Psicólogas orienta a sus matriculados en estos casos. El Código de Ética de la FePRA (artículo 2.8.1) habilita a comunicar información en situaciones determinadas; cuál es tu situación conviene pensarlo con alguien antes de firmar.
Cuándo escribirla
En los cinco minutos posteriores a la sesión. Si dejás una franja de diez minutos entre pacientes, la nota ya está escrita cuando entra el siguiente y el viernes no tenés doce notas pendientes y ningún recuerdo. Las notas atrasadas se escriben peor, y una historia clínica con todas las sesiones de la semana asentadas el domingo pierde el sentido del asiento cronológico.
Cómo lo hago yo
En Mi Consultorio cada nota se escribe desde el turno, queda fechada y con historial de versiones —si corregís algo, la versión anterior no desaparece—, y el texto se cifra en tu dispositivo antes de subirse. También se puede exportar la historia clínica completa de un paciente en PDF para cuando pide copia. Diez días de prueba, sin tarjeta.
Preguntas frecuentes
¿Puedo llevar las notas de sesión en un cuaderno?
La ley no exige soporte electrónico, pero sí que la historia clínica sea completa, cronológica, foliada y confidencial, y la Ley 25.326 pide medidas de seguridad sobre datos sensibles. Un cuaderno que viaja en el bolso y no tiene respaldo es difícil de defender si se pierde.
¿Cuánto tengo que guardar las notas?
Un mínimo de diez años desde la última actuación registrada, según el artículo 18 de la Ley 26.529. Eso incluye los tratamientos que terminaron.
¿Puedo tener notas personales aparte de la historia clínica?
Sí, muchos profesionales llevan apuntes propios para pensar los casos y la supervisión. Conviene que estén claramente separados de la historia clínica, sin datos identificatorios, y que lo clínicamente relevante esté asentado en la historia, que es el documento obligatorio.
¿Qué hago si me equivoqué y ya guardé la nota?
No se borra ni se tacha hasta hacerla ilegible. Se agrega la corrección indicando la fecha, o se usa un sistema que conserve el historial de versiones. La inalterabilidad que pide el artículo 13 significa justamente que los cambios queden visibles.
¿Tengo que registrar las sesiones a las que el paciente no vino?
Sí, conviene. La ausencia es un dato clínico y administrativo: dejá constancia de la fecha, si avisó y con cuánta antelación, y qué hiciste al respecto.
Para seguir leyendo
- Qué tiene que tener la historia clínica en psicología
- La primera entrevista: qué preguntar y cómo cerrarla
- Confidencialidad: hasta dónde llega el secreto profesional
Fuentes
- Ley 26.529 — Derechos del paciente, historia clínica y consentimiento informado
- Ley 25.326 — Protección de los datos personales
- Código de Ética de la FePRA (texto completo en PDF)
- Colegio de Psicólogos y Psicólogas de la Provincia de Córdoba
Esta nota es orientativa y no reemplaza la supervisión clínica, el asesoramiento legal ni la consulta al colegio profesional de tu jurisdicción. Información revisada al 11 de octubre de 2026.
Probalo diez días gratis, sin tarjeta
Agenda, historia clínica, notas de sesión y cobros en un solo lugar. Hecho en Argentina por una psicóloga en ejercicio. No se cobra nada durante la prueba y cancelás cuando quieras.
Comenzar la prueba