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NotaCómo reducir las ausencias en el consultorio
Publicado el 3 de octubre de 2026 · Lic. María Belén Flood, M.P. 14845
Las ausencias tienen un costo económico y uno clínico. Los recordatorios ayudan y hay evidencia de eso, también en salud mental, pero no resuelven todo: una parte de las ausencias habla del tratamiento y hay que pensarla en sesión.
Un turno vacío a las 18 h es una hora que no cobrás y que no le pudiste ofrecer a nadie más. Pero en psicoterapia una ausencia casi nunca es solo eso. Por eso conviene separar dos frentes: lo que podés hacer para que el olvido no sea la causa, y lo que hacés con la ausencia cuando igual ocurre.
Por qué faltan los pacientes
Sin pretender una lista completa, en el consultorio las ausencias suelen venir de lugares distintos:
- Olvido o confusión de horario. Más frecuente en frecuencias quincenales, después de feriados o cuando el turno se reprogramó.
- Imprevistos reales. Enfermedad, trabajo, hijos, transporte.
- Dificultad para avisar. Al paciente le da vergüenza cancelar, o no sabe bien cómo hacerlo, y termina no yendo.
- Motivos clínicos. Evitación después de una sesión movilizante, ambivalencia con el tratamiento, enojo con la terapeuta que no se puede decir, estados de hipoactivación en los que salir de casa cuesta.
- Encuadre difuso. Si nunca se habló de qué pasa con las ausencias, faltar no tiene costo y avisar no parece necesario.
Los recordatorios actúan sobre los tres primeros. Sobre el cuarto actúa el trabajo clínico. Sobre el quinto, un encuadre claro (en la nota sobre cómo cobrar las sesiones hay más sobre eso).
Qué dice la evidencia sobre los recordatorios
La revisión Cochrane de Gurol-Urganci y colegas (2013) reunió 8 ensayos aleatorizados con 6.615 participantes sobre recordatorios por mensaje de texto en turnos de salud. Con evidencia de calidad moderada (7 estudios, 5.841 participantes), los SMS mejoraron la asistencia frente a no recordar: riesgo relativo de 1,14. La asistencia fue de 67,8% sin recordatorio, 78,6% con SMS y 80,3% con llamada telefónica. El SMS rindió parecido a la llamada, con un costo por recordatorio 55 a 65% menor. Los autores aclaran que la evidencia todavía no alcanza para decisiones definitivas.
En salud mental hay datos más cercanos a nuestra práctica:
- En cuatro centros comunitarios de salud mental de Londres, Sims y colegas (2012) analizaron 2.817 turnos. La inasistencia bajó de 36% (2008, sin recordatorio) a 26% (2009, SMS a los 7 y 5 días antes) y a 27% (2010, SMS a los 7 y 3 días antes). Eso es una reducción relativa de 28% y 25%.
- En un consultorio externo de psiquiatría de adultos, Kunigiri y colegas (2014) compararon cartas, llamadas y SMS. Con cartas la asistencia pasó de 62% a 85%; con SMS, de 72% a 80%. Las llamadas no mostraron una diferencia significativa.
- En un servicio comunitario de salud mental de adultos en Irlanda, Moran y colegas (2017) vieron bajar la inasistencia de 22,2% a 13,9% al introducir SMS. Dos años y medio después estaba en 19,3%, y prácticamente igual entre quienes recibían recordatorio y quienes no. Su conclusión: el valor principal del SMS no está tanto en recordar como en darle al paciente una forma cómoda de cancelar, lo que libera turnos para otras personas.
Lo que muestran estos estudios: los recordatorios suelen bajar las ausencias, pero el efecto varía y puede desgastarse. Y buena parte de su utilidad está en facilitar el aviso, no solo en evitar el olvido.
El recordatorio 24 horas antes
Los estudios usaron anticipaciones distintas (Sims, por ejemplo, mandaba a los 7 y a los 3 o 5 días). No hay un número mágico. Para un consultorio con turnos semanales, el día anterior suele ser un buen punto: está lo bastante cerca para que no se olvide y deja margen para reprogramar. Si tu regla de ausencias es de 24 horas, mandarlo antes de ese límite le da al paciente la posibilidad real de avisar a tiempo.
Algunas pautas para que el recordatorio funcione:
- Hora fija y razonable. Un mensaje a las 23 h no ayuda a nadie. A media mañana o a primera hora de la tarde suele leerse mejor.
- Datos completos. Día, hora, modalidad (presencial o videollamada) y, si es online, el enlace.
- Nada clínico en el mensaje. Ni el motivo de consulta ni la palabra "terapia" si el paciente no quiere. El recordatorio puede llegar a un celular compartido o leerse en una pantalla bloqueada.
- Mismo canal siempre. Si un día llega por mail y otro por WhatsApp, el paciente no sabe dónde mirar.
Confirmación con un toque
El hallazgo de Moran va en esta dirección: cuanto más fácil es avisar, más avisos llegan a tiempo. Un recordatorio que solo informa es una vía de un solo sentido. Uno que pide confirmar o reprogramar abre la puerta para que el paciente diga "no puedo" sin tener que escribir un mensaje largo ni dar explicaciones.
En la práctica, eso significa:
- Que el recordatorio tenga dos opciones simples: confirmar o pedir reprogramar.
- Que vos veas esa respuesta sin tener que buscarla.
- Que, si el paciente pide reprogramar con tiempo, el horario quede libre para ofrecerlo.
- Que la regla de ausencias esté clara: si avisó dentro del plazo, no se cobra.
Para pacientes a quienes les cuesta mucho cancelar (personas muy complacientes, con temor a molestar, con historias en las que poner un límite tuvo consecuencias), este detalle no es menor. Un botón baja la barrera de manera concreta.
Qué hacer con la ausencia sin aviso
Acá el recordatorio ya no alcanza, y está bien que no alcance. Algunas ideas para pensarla:
- Aplicá la regla acordada, sin dramatismo. Si se cobra, se cobra. Hacerlo de forma pareja evita que el pago se vuelva un escenario de negociación.
- Escribí un mensaje breve y abierto. Algo como "Hoy no llegaste a la sesión. Te espero el jueves a la hora de siempre." Sin reproche y sin interpretaciones por mensaje.
- Llevalo a sesión. Preguntá con curiosidad, no con tono de reclamo: qué pasó, cómo estuvo ese día, qué le pasó con no venir. A veces aparece algo que no hubiera surgido de otra forma.
- Mirá el momento. ¿Faltó después de una sesión en la que se tocó algo difícil? ¿Cerca de una fecha significativa? ¿Cuando se empezó a hablar de terminar? El patrón dice más que la ausencia aislada.
- Pensá en partes. Desde un trabajo con partes internas, la ausencia puede leerse como la acción de una parte protectora que intenta regular la intensidad del proceso. Darle lugar a esa parte suele ser más útil que señalar la falta.
- Ojo con el riesgo. En pacientes con riesgo clínico, una ausencia sin aviso puede requerir un contacto activo. Eso se define caso por caso y conviene tenerlo previsto.
Si las ausencias se repiten, revisá el encuadre con el paciente: la frecuencia, el horario, la modalidad. A veces pasar a una sesión online o cambiar de franja resuelve más que cualquier recordatorio.
Cómo lo resuelvo en Mi Consultorio
En Mi Consultorio el recordatorio por mail sale solo, la cantidad de días antes y a la hora que elijas, con dos botones: "✓ Confirmo" y "↺ Necesito reprogramar". Para WhatsApp, la app te deja el mensaje armado y lo mandás vos; no hay envío automático por WhatsApp. Las ausencias se registran con o sin aviso según el plazo que configures (por defecto, 24 horas), y eso impacta directamente en la cuenta corriente del paciente.
Preguntas frecuentes
¿Los recordatorios de turno realmente reducen las ausencias?
La revisión Cochrane de 2013 encontró que los recordatorios por SMS mejoran la asistencia frente a no recordar (riesgo relativo 1,14, evidencia de calidad moderada). En servicios de salud mental también se observaron reducciones, aunque el efecto puede variar con el tiempo.
¿Con cuánta anticipación conviene mandar el recordatorio?
No hay un plazo único en la evidencia. Para turnos semanales, el día anterior suele funcionar bien, siempre que llegue antes del límite que fijaste para avisar una ausencia.
¿Hay que cobrar la sesión si el paciente faltó sin avisar?
Depende de lo que hayan acordado al inicio. Si la regla existe, conviene aplicarla de forma pareja y, además, trabajar la ausencia en sesión.
Si querés que el recordatorio con confirmación salga solo, mirá cómo funcionan los recordatorios. Recordatorios de turnos →
Para seguir leyendo
- Cómo cobrar las sesiones sin perseguir a tus pacientes
- Agenda y turnos para psicólogos
- Ayuda: recordatorios
Fuentes
- Gurol-Urganci I, et al. Mobile phone messaging reminders for attendance at healthcare appointments. Cochrane Database Syst Rev. 2013
- Sims H, et al. Text message reminders of appointments: a pilot intervention at four community mental health clinics in London. Psychiatr Serv. 2012;63(2):161-168
- Kunigiri G, Gajebasia N, Sallah D. Improving attendance in psychiatric outpatient clinics by using reminders. J Telemed Telecare. 2014
- Moran L, O'Loughlin K, Kelly BD. The effect of SMS reminders on attendance at a community adult mental health service clinic. Ir J Med Sci. 2017
Esta nota es orientativa y no reemplaza el asesoramiento legal, contable ni la consulta al colegio profesional de tu jurisdicción. Información revisada al 3 de octubre de 2026.
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