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NotaSupervisión clínica: cómo presentar un caso
Publicado el 3 de octubre de 2026 · Lic. María Belén Flood, M.P. 14845
Una buena presentación de caso no es un resumen de todo lo que pasó. Es un recorte pensado para que la supervisión te ayude con algo concreto. Acá va una estructura simple, lo que conviene dejar afuera para cuidar al paciente y cómo llegar con preguntas que sirvan.
Todas llegamos alguna vez a supervisión con veinte minutos de relato y sin saber bien qué queríamos preguntar. La supervisora termina reconstruyendo el caso en lugar de pensarlo con vos. Prepararlo un poco cambia mucho lo que te llevás.
Una estructura para presentar el caso
No es la única posible, pero ordena. Pensala como una ficha de una página.
- Datos mínimos. Edad aproximada, género si es relevante, situación vital general (vive solo, convive con pareja, tiene hijos), modalidad y frecuencia, cuánto tiempo lleva el tratamiento. Nada más.
- Motivo de consulta. Con las palabras del paciente si es posible, y quién lo derivó o cómo llegó. A veces el motivo manifiesto y lo que fue apareciendo después no coinciden: anotá las dos cosas.
- Historia relevante. Solo lo que se conecta con la pregunta que traés. Vínculos tempranos, eventos significativos, tratamientos anteriores, medicación si la hay. Si estás trabajando trauma, qué sabés y qué todavía no se pudo abordar.
- Cómo se presenta en sesión. Lo que observás: el cuerpo, el tono, los momentos de activación o de desconexión, qué te pasa a vos con este paciente.
- Hipótesis. Tu lectura actual, desde tu marco. Puede ser provisoria. Si trabajás con partes, qué partes identificaste y cómo se relacionan; si pensás en términos de ventana de tolerancia, dónde suele estar.
- Intervenciones. Qué hiciste, qué efecto tuvo, qué no funcionó. Lo que no funcionó suele ser lo más útil para supervisar.
- Pregunta para la supervisión. Una o dos. Es lo más importante de la presentación, y conviene escribirla primero.
Si solo tenés tiempo de preparar una cosa, que sea la pregunta. El resto se ordena alrededor de ella.
Qué omitir para cuidar la confidencialidad
La supervisión no suspende el secreto profesional: lo extiende. El Código de Ética de la FePRA lo dice en su norma 2.5: cuando se comparte información confidencial como resultado del trabajo en equipo o de supervisiones, la obligación de guardar secreto se extiende a todos los profesionales participantes. La norma 6.3.6 agrega que en sus publicaciones los psicólogos omitirán o alterarán cualquier dato que pueda conducir a la identificación de las personas o instituciones involucradas. Para un ateneo, un grupo de supervisión o una presentación escrita, ese es el criterio a seguir.
En el plano legal, la Ley 26.529 reconoce el derecho del paciente a que toda persona que participe en la elaboración o manipulación de la documentación clínica guarde reserva. En Córdoba, la Ley 7106 establece el deber de guardar el más riguroso secreto sobre cualquier acto profesional. Y los datos de salud son datos sensibles según la Ley 25.326.
En la práctica, antes de presentar sacá o cambiá:
- Nombre y apellido, también de familiares, parejas y terceros. Usá iniciales cambiadas o un nombre ficticio.
- Lugar de trabajo o estudio, sobre todo si es una institución chica o conocida.
- Barrio, localidad o escuela si permiten ubicar a la persona.
- Profesiones o cargos poco comunes. "Trabaja en salud" en lugar de la especialidad exacta.
- Fechas exactas y eventos públicos que la identifiquen (un accidente que salió en el diario, por ejemplo).
- Rasgos físicos o historias muy singulares que no hagan a la pregunta clínica.
Una prueba sencilla: si alguien del grupo conociera al paciente, ¿podría reconocerlo con lo que contás? Si la respuesta es "tal vez", seguí recortando. En ciudades como Córdoba, donde los círculos se cruzan, esto pasa más de lo que parece.
Cuidá también el soporte. No mandes la historia clínica completa por mail ni la compartas en un grupo de mensajería. Si llevás algo escrito, que sea la ficha anonimizada y no el registro original.
Cómo preparar las preguntas
Una pregunta útil es concreta, está en primera persona y apunta a algo que podés hacer distinto. Algunos contrastes:
| Pregunta difusa | Pregunta trabajable |
|---|---|
| ¿Qué hago con este paciente? | Cada vez que nos acercamos al tema del padre, cambia de tema y yo lo sigo. ¿Cómo puedo sostener ese momento sin forzar? |
| No avanza. | Hace tres meses que las sesiones se parecen mucho. ¿Estoy evitando algo yo también? |
| ¿Está bien lo que hice? | Propuse un ejercicio corporal y se desreguló. ¿Qué podría haber mirado antes para dosificarlo? |
Ayuda preguntarte:
- ¿Qué momento de la última sesión me quedó dando vueltas?
- ¿Qué siento con este paciente que no siento con otros?
- ¿Qué decisión tengo que tomar pronto (derivar, cambiar la frecuencia, sumar a alguien)?
- ¿Qué parte de mí está más activada en este caso?
Si llevás material de sesión, elegí un fragmento breve, idealmente el que se conecta con la pregunta, en lugar de leer todo.
Registrar lo trabajado en supervisión
Lo que se piensa en supervisión se pierde rápido si no queda escrito. Unos minutos después alcanzan:
- La pregunta que llevaste.
- Las dos o tres ideas centrales que surgieron.
- Qué vas a intentar en las próximas sesiones.
- Qué querés revisar en la próxima supervisión.
Ese registro es tuyo, como herramienta de trabajo. Separalo de la historia clínica: la historia clínica documenta lo que pasa con el paciente; las notas de supervisión documentan tu proceso de pensar el caso. Si decidís dejar constancia en la historia clínica de que el caso fue supervisado, alcanza con una mención breve.
Cómo lo uso en Mi Consultorio
En Mi Consultorio la historia clínica y las notas quedan cifradas en tu dispositivo antes de ir al servidor, con historial de versiones. Hay un asistente de escritura con IA opcional: antes de enviar el texto reemplaza nombres, documentos y teléfonos por marcadores, pero el contenido clínico sí se envía. Por eso, usarlo o no para preparar una presentación de supervisión es una decisión tuya. Si lo usás, revisá igual que no queden otros datos identificatorios (lugar de trabajo, barrio, historias muy singulares), porque esos no se reemplazan solos.
Preguntas frecuentes
¿Qué datos del paciente puedo compartir en supervisión?
Solo los necesarios para la pregunta clínica, sin nada que permita identificarlo: nombre, lugar de trabajo, barrio, profesiones poco comunes, fechas o eventos públicos. El Código de Ética de la FePRA extiende el secreto profesional a todos los que participan de la supervisión.
¿Cuánto tiene que durar una presentación de caso?
Depende del espacio, pero conviene que entre en una página y deje la mayor parte del tiempo para pensar la pregunta, no para relatar el caso.
¿Tengo que anotar la supervisión en la historia clínica?
Las notas de supervisión son una herramienta de trabajo tuya y conviene guardarlas aparte. Si querés dejar constancia en la historia clínica, alcanza con una mención breve.
Si querés ver cómo se organizan la historia clínica y las notas, está todo en la ayuda. Ayuda: historia clínica y notas →
Para seguir leyendo
- La historia clínica en psicología: qué pide la ley y qué escribir
- Historia clínica electrónica
- Cómo organizar tu primer consultorio: checklist administrativo
Fuentes
- FePRA — Código de Ética (página oficial)
- Código de Ética de la FePRA (texto completo, normas 2.5 y 6.3.6)
- Ley 26.529 — Derechos del paciente (Infoleg)
- Ley 7106 — Disposiciones para el ejercicio de la psicología (Córdoba)
- Ley 25.326 — Protección de los datos personales (Infoleg)
Esta nota es orientativa y no reemplaza el asesoramiento legal, contable ni la consulta al colegio profesional de tu jurisdicción. Información revisada al 3 de octubre de 2026.
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